La Radio del Coach de la Birra #YConCervezaEsMejor

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10 canciones para escuchar en el Día del Perro

Desde The Beatles y hasta El Mató integran esta selección de canciones perrunas.

Lo más común a la hora de pensar en los perros es asociarlos con sentimientos de amistad, compañerismo y ternura. Tanto en la música nacional como internacional, sin embargo, se retomó esta figura con interpretaciones muy distintas: como metáfora para las relaciones humanas, como evidencia de la crueldad de la que los hombres son capaces, como una presencia molesta o como un reclamo de reivindicación.

Para honrar a nuestros amigos perrunos en el Día del Perro, en Indie Hoy recorremos diez de sus distintas distintas en la música.

El Mató a un Policía Motorizado – «El perro»

Desde el lugar nostálgico que es la huella inconfundible de El Mató a Un Policía Motorizado, este single de la banda platense narra la búsqueda de un perro perdido que “se escapó con los ruidos de esta oscura fiesta infernal”. El videoclip -dirigido por Diego Cendra Woodman- acentúa incluso más la sensación de desesperación que implica perder a nuestros compañeros, pegar carteles ansiosos por la ciudad y mirar el paisaje con un fuerte anhelo de reencuentro.

Mac DeMarco – «This Old Dog»

La canción que da título al icónico disco This Old Dog, ineludible referente del indie, remite al popular dicho en inglés “un perro viejo no puede aprender nuevos trucos”. Refiriéndose no exactamente a los perros, sino como metáfora de un amor que no termina de morir ni de olvidarse, Mac DeMarco convierte el dicho que suele ser un insulto -para describir a alguien que no tiene la habilidad de cambiar- en una fortaleza, con la ternura que solo puede implicar, como el amor de los perros, la devoción que no mengua con el tiempo.

Flema – «El linyera»

Hablando de devoción eterna, no hay imagen más representativa que la que ilustra la letra de «El linyera», de Flema. La historia sigue a alguien que vive en la calle con su compañero canino, una relación tan afectuosa como la que tiene con el vino y que lo acompaña hasta el final de sus días, momento en el que la soledad no es total porque “al entierro solo fue su perro”.

The Stooges – «I Wanna Be Your Dog»

En este himno del proto punk, reaparece la figura del perro como metáfora de la sumisión en las relaciones sexuales. «I Wanna Be Your Dog» aparece como un punto de quiebre en el disco debut de Iggy Pop y The Stooges no solo en cuanto al sonido de la banda, sino también como declaración de que la masculinidad puede ser algo más que una figura dominante. La mezcla de autodesprecio y desafío que hay en la frase “quiero ser tu perro” los llevó a consagrarse como un clásico indispensable de la historia del rock.

Buenos Vampiros – «El perro»

Podemos hablar de perros desde el cariño, la fidelidad o como metáfora para las relaciones humanas sin parar, pero los Buenos Vampiros ofrecieron sin dudas un abordaje novedoso: en una canción de pesadilla, alguien se ausenta de una fiesta porque algo pasó con su perro. Si el accidente nunca se enuncia, sabemos que es algo tenebroso y oscuro en sintonía con el resto de la estética de la banda, insinuado solo por la línea que advierte que su vecino idiota “crió a una bestia malvada”.

Illuminati Hotties – «I Wanna Keep Yr Dog»

Esta canción es para quienes alguna vez tuvieron una ruptura amorosa difícil con su mascota. Con guitarras alegres, una sensibilidad pop y un tono cómico y superado, la cantante Sarah Tudzin cuenta la historia de alguien por quien siente muy poco, alguien a quien no va a extrañar tanto como a su perro, e incluso se toma el atrevimiento de pedir su tutela.

Juana Molina – «El perro»

Por muy adorables que puedan ser los perros, también pueden ser cansadores. Así aparece otro perro de vecino que ladra por la ventana y no para, no para. Juana Molina suplica “¡Calle ya a ese perro, no lo aguanto, se lo ruego!”, mientras trama su venganza, con un manejo tan preciso y sutil de los sintetizadores que jamás delata el tópico furioso de la canción.

The Beatles – «Martha My Dear»

Si todos amamos a nuestras mascotas, The Beatles son conocidos por haber llevado este amor al nivel de la obsesión. Muchos pensaron que McCartney hablaba de un romance humano en la canción «Martha My Dear», novena del álbum blanco, pero en realidad le dedicó a su pastora alemana, con quien estaban “hechos el uno para el otro”.

Ska-P – «Insensibilidad»

La banda española Ska-P denunció todo lo denunciable en el mundo, y no se salteó el tema de los animales: también ellos son “víctimas mortales de unas mentes que no tienen sensibilidad”. Hablando del especismo tácito de tratar a los perros como mascotas que se pueden usar y tirar, que son separados de sus madres para exhibirlos en una vitrina de cristal, que mueren bajo las ruedas de un camión o son explotados en peleas clandestinas para los ojos de unos espectadores sin piedad, Ska-P creó un himno para saltar y gritar con la furia visceral que aparece como un destello cegador en los reclamos de justicia.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota – «Mi perro dinamita»

Además de perros fieles, perros molestos y perros maltratados por insensibles, hay perros del rock: el de Los Redondos en «Mi perro dinamita» es un perro que no mueve la cola ni da la patita. Interpretaciones por parte de los fanáticos hay miles: que el perro representa a la policía, que el perro es el público, que el perro representa a una figura cliché o careta de algunos rockeros que impostan su identidad ladrando a lo loco. Lo que es seguro es que no es un perro como cualquier otro, es más bien todo lo contrario a los demás: oponiéndose a todos los rasgos clásicos del “perro compañero”, estamos ante un animal rebelde, fiel a la esencia de los ricoteros.

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