The Feed: la serie de Amazon que da una inquietante mirada a la tecnología

Amazon Prime Video lleva a la pantalla la novela de Nick Clark Windo donde las personas están conectadas a internet y las redes sociales por un implante cerebral.

A comienzos de 2018, poco después del escándalo que reveló que la firma Cambridge Analytica había accedido a los datos de millones de usuarios de Facebook para fines políticos, llegó al mercado literario de Reino Unido y Norteamérica la novela The Feed. Un lanzamiento que fue visto por varios críticos literarios como «relevante», ya que en su libro debut Nick Clark Windo apuntaba precisamente a la relación de las personas con las redes sociales y cómo estas pueden afectar sus vidas y su conexión con quienes los rodean.

Su trama se ambienta en algún lugar de Inglaterra en un futuro cercano, cuando la mayor parte de los habitantes del mundo tienen implantado en sus cerebros un programa llamado The Feed que les permite estar conectados con internet y las redes sociales, compartiendo de manera telepática su información, emociones y recuerdos, o reflejar una señal visual en cualquier pantalla cercana.

Ep1. Stars GUY BURNET as Tom and ANSON BOON as Anton.

Poco después de la llegada de la novela de Clark Windo a las estanterías, las productoras británicas Liberty Global y All3Media International anunciaron que habían adquirido los derechos para, junto a Amazon Prime Video (como distribuidor internacional), convertirla en serie. La misma que, creada y escrita por Channing Powell (The Walking Dead), debutará por la plataforma de Amazon el viernes 22 de noviembre, para compartir con sus usuarios una historia que mezcla ficción y suspenso.

Este relato se ambienta en un futuro casi inmediato, cuando la mayor parte de la población terrestre se encuentra conectada por The Feed, pudiendo aumentar la realidad en tiempo real, mirar un video mientras cocinan o grabar un clip y revivirlo varias veces dentro de sus cerebros. Pero hay una pareja que trata de alejarse un poco de esta tecnología: Tom (Guy Burnet) y Kate (Nina Toussaint-White), quienes hace poco fueron padres.

Sin embargo, hay algo que los une fuertemente a The Feed, ya que Tom es hijo de Lawrence Hatfield (David Thewlis, Harry Potter), el inventor del implante, y su esposa Meredith (Michelle Fairley, Game of Thrones), quien es la directora ejecutiva de la empresa detrás del proyecto y supervisa a diario su funcionamiento. Pero cuando sus usuarios comienzan a presentar extrañas y violentas reacciones, Tom debe hacer todo lo posible para proteger a su esposa y su pequeña hija de la retorcida creación de su padre.

Sin embargo, hay algo más de lo que Tom también debe escapar: el recuerdo de cuando fue usado por su propio progenitor como conejillo de Indias en los primeros experimentos con The Feed, al insertar en su cerebro la malla neural que conectaría a las personas. Algo que lo llevó a alejarse de sus progenitores por un tiempo y negarse a ser parte del negocio. Todo lo opuesto a lo que hizo su hermano menor Ben (Jeremy Neumark Jones), quien trabaja junto a Lawrence y Meredith.

La primera temporada de la serie está compuesta de 10 episodios que, como su creadora Channing Powell le explicó a RadioTimes, solo corresponden al primer capítulo del libro, por lo que está totalmente abierta la posibilidad de varios ciclos más del espacio, ya que «queda mucho material por cubrir». «Hay flashbacks en el volumen que pensé que eran una temporada, así que extraje información de todos ellos y del primer capítulo, y creé la primera temporada de la historia, para que realmente se pueda conocer lo que es The Feed«, aseguró.

Medios como Collider y Den of Geek! han hecho notar que la nueva producción de Amazon tiene un link directo con la famosa serie de ficción Black Mirror, ya que ambas apuntan a la relación de los humanos con la tecnología. Al respecto, la misma Powell aseguró que ella es una reconocida fanática del espacio de Netflix, pero The Feed «se siente muy diferente y es una historia mucho más concentrada», agregando que «obviamente que gran parte del panorama general, de cómo nos afecta la tecnología, es similar a Black Mirror, pero el resto es muy, muy diferente».

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