Cómo el equipo de ‘New Amsterdam’ tuvo que tomar la decisión más difícil de la serie

El final de la primera temporada dejaba la vida de tres personajes en suspenso: Uno estaba sentenciado desde el principio, pero la decisión definitiva no fue nada fácil.

Imagínate que tienes tres hijos y tienes que matar obligatoriamente a uno de ellos. ¿Cómo escoger? Una decisión similar es la que tuvieron que enfrentar los guionistas de New Amsterdam, la serie que lidera los rankings de las más vistas en Netflix, tras el final de su primera temporada. El desenlace de la primera entrega de la ficción médica protagonizada por Ryan Eggold dejaba la vida de tres de sus personajes pendiendo de un hilo y, aunque en la plataforma de ‘streaming’ has podido verlo todo del tirón, los seguidores de la serie al otro lado del charco o que la han visto de la mano de Amazon Prime Video tuvieron que esperar varios meses para descubrir quién moría en el accidente de ambulancia: Helen Sharpe, Lauren Bloom o Georgia.

Sobre la difícil decisión habló en su momento el ‘showrunner’ de la serie, David Schulner, en declararaciones a TVLine, explicando las razones que le llevaron a decantarse por Georgia, la mujer de Max y también madre de su hija, Luna.

“Era algo que de algún modo ya estaba estableciendo desde el episodio piloto. Cuando Georgia tuvo preclampsia y hubo problemas con el bebé, estaba tratando de sentar las bases del final de la temporada con esas escenas”, explicaba Schulner. “Según empezamos a hablar del final de temporada, me acobardé y decidí que íbamos a mantener a Georgia, porque adoro a Lisa O’Hare y porque simplemente me encantaba ver a Max feliz por fin”.

Sin embargo, el productor ejecutivo de la serie Peter Horton le hizo darse cuenta de que había tomado esa decisión inicial por una razón y que debía volver a su idea, al tiempo que la propia NBC tampoco estuvo conforme con el cambio: “Me dijo muy comprensivamente: ‘Te estás acobardando’. Y yo le dije: ‘Lo sé. Me doy cuenta. Pero adoro estos personajes y no le quiero hacer más daño a Max’. Y entonces NBC, menos comprensivamente, me dijo: ‘Estableciste esto en el piloto. Has estado hablando de ello durante todo un año. Deberías seguir tus instintos”. Según relata Schulner la experiencia fue terrible, muy dolorosa para él y para el resto del equipo.

Me sentí fatal. Fue muy doloroso diseñar el episodio, fue horrible escribirlo y fue horrible rodarlo para todos los implicados

Así, la decisión de acabar con la vida de la mujer de Max y no con la de Helen o Lauren no tuvo que ser tomada como tal, sino que el fatídico destino de Georgia estaba sentenciado desde el primer episodio, con las primeras complicaciones con su embarazo. Eso sí, al comienzo de la historia nada hacía presagiar que su vida acabaría en un accidente de ambulancia justo después de dar a luz y las dudas de Schulner en el último momento podrían haber acabado con otra víctima sobre la mesa de operaciones. No obstante, el creador asegura que nunca pretendió acabar con la vida ni de Helen ni de Lauren: “Eso solo fue una pista falsa”.

El primer episodio de la segunda temporada resolvió el misterio poco a poco. Primero dejando las pistas de la supervivencia de Helen y Lauren y dejando a Georgia como la única víctima posible, y posteriormente abordando el doloroso momento desde la perspectiva de Max.

Una dura decisión para el equipo pero que, a nivel creativo, añade más capas al protagonista de New Amsterdam, cuya tercera temporada acaba de estrenarse en Estados Unidos.

Sensacine

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