CRÍTICA: Jana Leo, artista y activista anti violencia sexual: “‘Sky-Rojo’ es puro oportunismo escénico”

La autora de ‘Violación Nueva York’ cree que Sky Rojo contribuye con el problema que supuestamente denuncia: “Vende el esclavismo sexual, la manipulación y el crimen organizado como una aventura y contribuye a crear mitos negando la realidad”.

La prostitución como la violación dan mucho morbo. Se llevaba hablando de la violación siglos, pero no fue hasta el #MeToo y hasta el caso de La manada cuando se empezó a hablar de la “realidad de la violación”.

En 2016 en Nueva York, vivimos la primera ola de protestas contra el maltrato de alguien por ser negro y su correspondiente hagstag #BLM (Black Lives Matter). En una galería de arte vi un póster que decía Black Lives Matter, what do you do about it? (Las vidas negras importan, ¿qué haces tú al respecto?) Y no es una tontería porque hablar de algo y hacer algo para cambiarlo son dos cosas completamente diferentes. Y esto es un poco lo que ocurre con la serie de Netflix Sky Rojo.

Los creadores de la serie, Álex Pina y Esther Martínez Lobato, dicen en este vídeo de SensaCine: “La trata y la prostitución son temas muy desconocidos y por eso siguen funcionando. Simplemente que ocupe el debate y la gente hable de ello ya es más de lo que habíamos soñado”.

En este párrafo de 33 palabras hay múltiples incorreciones:

“ES UN TEMA MUY DESCONOCIDO Y POR ESO SIGUE FUNCIONANDO”.

La prostitución y la explotación de las mujeres por su chulo no es “un tema muy desconocido”. Todo el mundo está familiarizado con él hasta tal punto que la llaman la profesión más vieja del mundo. En Madrid basta pasear por el entorno de la Gran Vía por las calles Desengaño o Ballesta para ver lo que pasa. En minutos uno se da cuenta de la red que hay detrás de las mujeres en la calle.

“SIGUE FUNCIONANDO”

El abuso sexual, la trata y la explotación sexual de la mujeres funciona no porque sea desconocido sino porque es rentable para los que lo gestionan. “El negocio de la prostitución mueve 18.000 millones al año en España.

Lo mismo que Coca-Cola ha insertado en nuestras vidas su bebida que se puede comprar en cualquier maquina dispensadora del mundo, en cualquier lugar del mundo se puede comprar una puta. El principio de la disponibilidad de la Coca-Cola y de la prostitución es el mismo; se basan en un imaginario: burbujas de felicidad. Sky Rojo es el anuncio de Coca-Cola, de la prostitución.

Si Coca Cola hace pasar el refresco por felicidad; Sky Rojo hace pasar la prostitución por aventura. En los anuncios de Coca-Cola las burbujas son de felicidad pero en la realidad traen la diabetes y obesidad; es más barato comprar Coca-Cola en galones que agua en muchas partes del mundo.

Sky-Rojo vende la explotación de cuerpos, el esclavismo sexual, la manipulación y el crimen organizado como una aventura.

Es decir, ambos ofrecen un imaginario intangible (felicidad la Coca-Cola) y (aventura Sky Rojo) que colabora en el proceso de des-asociación necesario para auto justificar la acción. No hay abuso sin des-asociación. El que viola se monta la fantasía de que a ella, que es reprimida, le gusta que le den duro. El que tortura se conciencia de que tiene que romper la carne de la otra persona para transformarle y erradicar todo rastro de salvajismo (rebeldía) por su bien. Esto se ha definido últimamente en nuestros regímenes políticos claramente con el caso del Trump que ha llegado a nombrar la verdad que le convenía creer como “la realidad alternativa” (alternative facts).

La fuente de los problemas en el mundo occidental es la denegación de la realidad. Y eso es precisamente lo que vemos en Sky Rojo: niega la realidad.

En su entrevista en SensaCine la cineasta Mabel Lozano dice, repite y machaca una y otra vez que la serie de Netflix tiene este problema, deniega la realidad. Mabel Lozano insiste en el efecto negativo en la sociedad de la falta de realidad de la serie. Cambiar la realidad requiere asumirla y no contribuir a crear mitos, tópicos, falsedades.

A mis ojos, Sky Rojo es un anuncio de prostitución. Los usuarios de la prostitución organizada deciden creerse el anuncio de que las prostitutas se divierten ofreciendo sexo porque son unas guarras. Aunque en la serie incluyen comentarios feministas en la voz de las protagonistas, como tratando de lavarle la cara a una serie de acción que se aprovecha de una lacra social que trata a las mujeres como trozos de carne.

Y vestir al puticlub de carretera ‘Las Novias’ con glamour y elegancia, como hace la serie, solo contribuye a mitificar ese comercio y esa compra venta como algo que tiene clase y niega el infierno que existe tras ello para hacer negocio.

Y contribuye a reforzar esa fantasía que crean los puteros: les resulta muy conveniente para creer que lo que están haciendo es otra cosa, para creer que no están violando mujeres, sino que las benefician con su dinero en su lugar de trabajo. Los simples testigos, no ven a las mujeres como víctimas, con lo cual, las prostitutas dejan de pasarlo mal y sus conciencias quedan calmadas.

Tamara Arranz/Netflix
La actriz Verónica Sánchez, que interpreta a una prostituta, con su proxeneta Miguel Ángel Silvestre, en un velero en uno de los capítulos.
La prostitución posibilita saltarse la dificultad humana (y generalizada entre varones) de negociación con el otro, esto es: aceptar su realidad, sus deseos y sus limitaciones. Así el acceso al otro queda regulado y por tanto simple aunque costoso. Solo aquellas personas que son capaces de controlar su propio proceso de venta sexual y que no tienen necesidad económica se pueden permitir dicha sutileza (como en Belle de Jour de Buñuel) y nos lo venden como una realidad, aunque la realidad de la mayoría de las mujeres es que son sencillamente explotadas.

Es llamativo en Sky Rojo lo fácil y posible que parece escapar y vencer. Esto esta muy lejos de la realidad. Una red de trata se llama precisamente “red” porque la víctima es como la mosca en la tela de araña que no puede escapar.

Que parezca que vencer y huir es muy fácil implica que las que no se van es porque no quieren, pues salir de la red es muy fácil. Me puedo imaginar la temperatura a la que me hervía la sangre si estoy en una red de trata y veo Sky Rojo.

La serie ejerce una aproximación oportunista al tema de la prostitución. Este oportunismo es compartido en los últimos 3 años, por muchos otros hombres que han visto un grieta para meterse en un tema que era hasta entonces solo tratado por mujeres, como eran la violación o la prostitución.

A mis ojos los creadores de Sky Rojo se ponen la máscara de solidarios aunque la serie está creada con la misma filosofía de un anuncio de prostitución (dar un calentón y comprar una puta) para explotar un tema que esta candente y poder vender más.

No es que sean feministas es que son oportunistas. Oportunistas escénicos.

Recomiendo  escritos anteriores sobre oportunistas escénicos

Jana Leo
1 Abril del 2021
Nueva York

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