10 series originales de Netflix que, tal vez, ni siquiera sabes que existen

Stranger things, The Crown, House of Cards o The Witcher han sido algunas de las series más sonados de Netflix.

Sin embargo, la plataforma ha producido muchísimos títulos y no todos han llegado a esos niveles de popularidad. De hecho, hay bastantes que han pasado tan desapercibidos que el público general no ha llegado a saber de su existencia o, tal vez, les sonaron pero ya las han olvidado.

‘Lilyhammer’

Empecemos por el principio. Aunque muchos dirían que la primera serie original de Netflix fue House of cards, lo cierto es que fue una colaboración con el canal noruego NRK que pasó un poco desapercibida a pesar de sumar tres temporadas. Se trataba de una historia de gánsteres nórdicos que algunos compararon con Los Soprano.

‘Marco Polo’

Mientras Juego de tronos triunfaba en HBO (y mucho antes de The Witcher), Netflix quiso tener también una serie épica y espectacular, con guerreros, batallas y conquistas, y se propuso contar la historia del aventurero Marco Polo. Fue una inversión colosal para unos resultados totalmente modestos, pero como era una de las primeras series de Netflix apostaron por renovar la serie y producir una segunda temporada.

‘The Innocents’

En 2018, Netflix se propuso conquistar el nicho del terror, pero antes de dar en la diana con La maldición de Hill House y Las escalofriantes aventuras de Sabrina, lanzó la británica The Innocents, sobre dos adolescentes con poderes que se escapan… y no, no llegó a ningún sitio.

‘Shadow Khumalo’

Entre las series internacionales de Netflix hay bastantes que han funcionado, pero otras no han salido de su ciudad. Shadow Khumalo trata sobre un expolicía que padece analgesia congénita (esto es, que no experimenta la sensación del dolor) y que se toma la justicia por su mano en las calles de Johannesburgo, haciendo pagar a quienes han eludido a la policía.

‘Descolocados’

Los acercamientos de Netflix a la fórmula de la sitcom clásica han tenido pocas veces buenos resultados y, desde luego, no fue el caso de Descolocados. La serie estaba creada nada menos que por Chuck Lorre (junto a David Javerbaum), responsable de éxitos de CBS como The Big Bang Theory, Mom o Dos hombres y medio. En esta última, había trabajado con Kathy Bates con buen resultado, así que la puso de protagonista de esta comedia sobre una mujer que regenta un dispensario de marihuana en Los Angeles. Una fumada que las autoridades sanitarias debieron parar a tiempo.

‘The Good Cop’

Las series procedimentales es un terreno muy poco explotado por la plataforma, pero sí ha tenido alguna incursión en él. Andy Breckman, creador de Monk, nos propuso esta serie policial ambientada en Nueva York con el cantante Josh Groban como protagonista. La serie apostaba por la clásica dinámica de pareja disfuncional protagonista, en este caso compuesta por un expolicía corrupto y su hijo que intentaba ser un policía modélico.

‘A rienda suelta’

Quizás porque no somos su público objetivo, normalmente hacemos poco caso a las series para niños y adolescentes que produce Netflix, que no son pocas. Una de las primeras fue A rienda suelta, sobre una niña estadounidense que viaja a la isla natal de su madre, en Reino Unido, y descubre su amor por los caballos. Ojo que lleva ya tres temporadas producidas, además de un especial navideño y otro de San Valentín. ¡Guau, qué amigo! o El príncipe de Preoria son otros ejemplos de series para este público que suelen pasar bajo nuestro radar.

‘Maniac’

De Maniac no podemos decir que no se hablase en su momento, pero la incluimos en la lista porque resulta llamativo cómo tenía todo de su mano para triunfar y terminó cayendo en el olvido más absoluto. Tenía a Emma Stone tras ganar el Oscar por La La Land, acompañada de Johan Hill, Sally Field o Justin Theroux y, además, estaba dirigida por Cary Joji Fukunaga tras pasar por True Detective. Y se hundió.

‘Turn up Charlie’

A Idris Elba le hemos visto triunfar mayormente en papeles dramáticos. Por eso llamaba la atención que su salto a Netflix fuese con una comedia que, además, sonaba a mil cosas vistas. Hacia de un DJ en horas bajas que tenía que acerse cargo de un niño respondón mientras intentaba volver a tener éxito. Elba no solo era el protagonista, sino también uno de los creadores de la serie, así que da la sensación de que llegó con su preciosa sonrisa a vender el proyecto a Netflix y nadie supo decirle que no.

‘1983’

La primera serie polaca de Netflix proponía una historia alternativa en la que la Cortina de Hierro nunca cayó y Polonia ha prosperado como una potencia comunista, a raíz de que un ataque terrorista frustrase la liberación del país en 1983. Dos décadas después, un policía y un estudiante empiezan a descubrir una conspiración que hay detrás de todo esto. Una de las grandes bazas de la serie era que Agnieszka Holland (In darkness) era una de sus directoras (junto a Agnieszka Smoczyńska, Kasia Adamik y Olga Chajdas), pero no fue suficiente para que se hablase de ella. Curiosamente, esta ficción se vendió como “un thriller atrapante y vertiginoso”, pero en la plataforma está etiquetado como “a fuego lento”.

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