Descubre en PRIMICIA el tráiler de ‘Live is life’, un homenaje de Dani de la Torre al cine de los 80 y al «espíritu de pandilla»

Hablamos con el director de ‘La Unidad’ y ‘La sombra de la ley’, que ha dejado de lado el ‘thriller’ para contar la historia de Rodri y su grupo de amigos. El filme, cuyo guión está firmado por Albert Espinosa, llega este verano a las salas de cine.

De chaval, Dani de la Torre pasaba los veranos en la Ribeira Sacra (Galicia) junto a su pandilla de amigos. Algunos eran de allí. Otros venían desde Madrid y de Barcelona. «Esas pandillas eran maravillosas. O acabamos todos con acento madrileño o acababan ellos con acento gallego», recuerda el director. Ese sentimiento, lo que vivió él y cualquiera que se iba de vacaciones al pueblo a visitar a sus abuelos o familiares, ha quedado plasmado en su nueva película Live is Life«Ese espíritu de pandilla, de viaje, de protegerse unos a otros, de estar horas y horas… Incluso noches y días fuera de tu casa y que no pasara nada… Era como algo mágico». El realizador nos cuenta esto durante un evento en el que SensaCine ha podido ver los primeros minutos de la película y el tráiler, el cual puedes ver sobre estas líneas. 

Live is Life, en palabras de su director, es la «historia de aventuras de una pandilla de amigos que se ven en el verano y que son de muchos lugares diferentes». De la Torre estrena su nuevo proyecto el 13 de agosto. «Yo viví eso. Soy de la zona, de la Ribeira Sacra, y allí era muy habitual tener a mucha gente de Madrid y Barcelona que venían en verano a ver a su familia, a ver a su gente». 

 

Dani de la Torre durante el rodaje de la película.

 

Precisamente eso es lo que hace Rodri (Adrián Baena), el protagonista de la película. Cuando terminan las clases, el joven se marcha junto a su familia a visitar a sus abuelos. Allí, junto a su grupo de amigos, se embarcan en un viaje muy especial para arropar a uno miembros de la pandilla que tiene un problema. «Quizá es el último viaje como chavales, como adolescentes. A partir de ahora ya se convierten en adultos. No son conscientes de que han evolucionado», recalca De la Torre.

UNA PELÍCULA LLENA DE HOMENAJES

Ambientada en los años 80, Live is life cuenta con un guion firmado por Albert Espinosa, guionista, entre otros títulos, de Planta 4ª (2003). Cuando el libreto terminó en manos de De la Torre, este quiso llevar la historia a su tierra. «Hacerla mía era importante», afirma. «Por donde habéis visto que iban esos chicos, yo iba con la bici con mis amigos». Live is life es especial para el director por muchas cosas. «La pude rodar en mi tierra, porque conté una historia muy parecida a la que yo viví. Es un poco un homenaje al cine de los años 80 que me hizo estar aquí hoy».

Provoca curiosidad que un director como De la Torre, habitual del ‘thriller’ con proyectos a sus espaldas como La UnidadEl desconocido (2015) y La sombra de la ley (2018); se haya colocado detrás de las cámaras de una historia, como él describe, «muy sentimental en algunos momentos» y con «mucha emoción». En realidad, Live is life también es un homenaje a su madre

«Me llegó el guion, lo leí, me gustó un montón y mi madre se puso enferma de cáncer y murió a los dos meses. A mí me descolocó y mi madre, antes de morir, me pidió hacer esta película. Y bueno, qué le voy a decir», revela. «Me dijo: ‘Tienes que hacer esta película porque es una película que nunca has hecho’ […] Fue una cosa que me cambió el chip y me hizo echarme para adelante». De la Torre reconoce que siempre estuvo muy ligado a ella y que era una mujer muy aficionada al cine. «Para mí es la persona más especial de mi vida. Mi madre me llevó al cine por primera vez a ver E.T. (1982), me compraba las películas…”. 

CREANDO A LA PANDILLA

Los protagonistas del filme son Rodri, los gemelos Álvaro y MazaSuso y Garriga. Ellos están interpretados por Adrián Baena, Juan del Pozo y Raúl del Pozo, David Rodríguez y Javier Casellas. «Son cinco chavales que no habían hecho nada», afirma De la Torre cuando habla de la dificultad de encontrar a los actores para la película. «Queríamos que fuese esa mezcla de gente de diferentes sitios», continúa. «Cogimos de diferentes sitios para mostrar esa mezcla […] Es algo muy enriquecedor y lo hace muy real»

Al igual que el director trasladó la historia a su tierra y a sus vivencias, también hay algunos elementos en los protagonistas propios de él y de Espinosa, quien fue diagnosticado con osteosarcoma con solo 13 años y pasó 10 en hospitales. «Albert sufrió una enfermedad muy grave cuando era niño y se pasó mucho tiempo encerrado en el hospital y eso le marcó mucho. Él tiene sus personajes. Yo también tengo los míos. Hay una mezcla de todo lo que éramos nosotros y mis amigos. Al final quedas marcado por la gente que te rodea«. 

 

La pandilla protagonista en una imagen de la película.

 

De la Torre recuerda la colaboración con Espinosa como «muy bonita». «Con los autores suelo ser bastante cauteloso porque nunca sabes si están muy apegados a su obra o no», afirma. «Quizás la peli era un poco menos aventurera, un poco más drama. Ahora es más aventura, una mezcla de ambas cosas. Yo también como director soy más aventurero que dramático»

CAMARADERÍA Y EL INSTINTO DE VIVIR LA VIDA

El grupo de amigos liderado por Rodri tendrá que enfrentarse, por primera vez, a un problema de adultos ayudando a un compañero que lo está pasando mal. «Se enfrentan a un problema de adultos como chavales. Buscando soluciones surrealistas que solo se le pueden permitir a los chicos», explica el director. «El protagonista es un chico que le cuesta echarse hacia adelante, pero va perdiendo ese miedo. El personaje evoluciona y consigue una seguridad en sí mismo».

Seguro que, después de ver el tráiler, estás tarareando en tu cabeza la canción que da título al filme. ‘Live is life’, el tema del grupo Opus, estaba en el proyecto desde el inicio. «Es cosa de Albert desde el principio», indica. «Es una canción muy mítica y que narra mucho lo que se vive en la película».

 

Dani de la Torre junto al reparto protagonista.

 

Para De la Torre, Live is life puede servir hasta de terapia después del confinamiento que vivimos en 2020. «Como tiene paisajes, naturalezas, ese instinto de vivir la vida, de superar los problemas, esa camaradería, ese compañerismo… Creo que es una peli un poco terapéutica. Una historia que, después de estar encerrados tanto tiempo, agradecemos un poco». 

 

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