‘Mortal Kombat’: La escena más sangrienta fue grabada casi sin CGI y provocó náuseas en el equipo

Si tú también te quedaste con la boca abierta al verlo, más sorprendido/a estarás al descubrir que apenas recurrieron a efectos visuales.

Si has visto Mortal Kombat, seguramente no tengas ninguna duda de por qué tiene calificación R en Estados Unidos. Se trata de una cinta llena de momentos sangrientos e impactantes, logrando mantener y elevar el tono violento de su predecesora. Sorprendentemente, algunas de las escenas más cruentas fueron rodadas de manera real; es decir, sin recurrir a demasiados efectos visuales.

La ‘fatality’ más destacada entre Kung Lao (Max Huang) y Nitara (Mel Jarnson) fue rodada más con efectos prácticos que visuales, sin abusar del CGI. En la escena en cuestión vemos cómo Kung Lao salta sobre Nitara mientras está en pleno vuelo y la corta por la mitad con su sombrero con borde de navaja. El actor Max Huang ha hablado sobre la secuencia en cuestión con CinemaBlend.

Fue una mezcla de las dos, pero más efectos prácticos que CGI. Tengo que decir que toda la sangre que ves es real. No puedo contar mucho, pero cuando grabamos esa ‘fatality’ era un desastre

Estamos hablando de una secuencia que muestra a alguien cortado por la mitad, por lo que, obviamente, hubo trabajo de postproducción. «Luego trabajaron con el CGI para hacer que se viese aún más brillante, pero sí, la mayoría es real. Ciertamente, fue gratuito, por decirlo de alguna manera. Creo que el producto final luce realmente genial. La gente se sentía mal al verlo en el set«.

De hecho, el actor Lewis Tan revelaba al mismo medio que el rodaje de algunas ‘fatalities’ le hicieron sentir enfermo.«Había algunos días en el rodaje que me sentía mal. No bromeo. No se han contenido», confiesa. No sabemos si esta grabación en concreto fue la culpable, pero seguro que no ayudó a que mejorase. Tan también comentó a Variety que el rodaje parecía un ‘buffet libre’ totalmente destruido. «Fui al set un día y no sabía qué estaba pasando y, accidentalmente, me topé con un set post-‘fatality’ y se me revolvió el estómago. Estaba en plan: ‘¿Qué demonios es esto? ¿Qué ha pasado aquí?’. Parecía que alguien había destruido un ‘buffet’ libre, pero no era comida lo que había».

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