Guía de ‘Star Wars’ para novatos (Vol. 2): personajes, planetas y el orden cronológico de las películas y series

Si no sabes por dónde empezar a ver Star Wars, te recomendamos que empieces por esta guía

1 de 2. Este artículo forma parte de una serie de dos, destinada a los no iniciados en la franquicia Star Wars que quieren verla pero no saben por dónde empezar.

En la primera parte de esta guía repasamos los términos indispensables y el contexto general del universo de Star Wars y, ahora que estamos situados todos y hablamos sobre la Fuerza como auténticos maestros Jedi, ya podemos hacer un poco de turismo planetario y meternos en harina con personajes y dramas familiares (que de eso hay mucho). Por último, pondremos un poco de orden en todas las películas, series y producciones bajo el amplio manto de La Guerra de las Galaxias, para que si sois nuevos en esto podáis verlas con orden y concierto.

Personajes indispensables

El personaje que está en el centro de todo es Anakin, un chiquillo de Tatooine que a base de traumas y malas decisiones acaba convirtiéndose en uno de los villanos más icónicos del cine: Darth Vader. Él pone en marcha todo el engranaje cuando se enamora como un loco de Padme Amidala, antigua reina electa y adolescente de Naboo y después Senadora de la República representando ese mismo planeta. Su caída está bastante orquestada por Palpatine que, como buen villano, lo de la demagogia y la manipulación lo domina a las mil maravillas.

Obi Wan Kenobi es el maestro de Anakin, al principio un poco a regañadientes porque lo «hereda» como padawan de Qui Gon Jinn. Star Wars: las guerras clon desarrolla en profundidad su relación, que es una de las más interesantes de la saga. Es aquí donde aparece en escena también Ashoka, la aprendiz del propio Anakin y que se convirtió en seguida en una de las favoritas de los fans. Cuando pasan los años, Kenobi también es maestro de Luke Skywalker (Mark Hamill) y, por estos tiempos, Leia Organa (Carrie Fisher) ya se está encargando de la rebelión contra el Imperio. Ambos cruzan sus caminos en su empeño de acabar con la tiranía y en el proceso «reclutan» a un carismático Han Solo (Harrison Ford) y al peludo Chewbacca (Peter Mayhew) porque, claro, siempre viene bien tener un par de contrabandistas de tu parte y más si pilotan el Halcón Milenario. Completan el cuadro Lando Calrissian (Billy Dee Williams), antiguo conocido de Solo.

(Fuente: Disney+)

Por estos tiempos les perseguía por la galaxia, entre otros, Boba Fett (Jeremy Bulloch, Temuera Morrison). Fett era un cazarrecompensas mandaloriano contratado por Jabba the Hutt, un mafioso con forma de babosa gigante. En realidad, hasta The Mandalorian tampoco es que Boba Fett hiciera mucho más que ser guay, pero el caso es que tener tanto carisma sin decir una sola palabra le ha ganado salir en la serie más exitosa de la saga y asegurarse su propia ficción. Bien por él.

Entre los rebeldes no podemos olvidarnos del equipo de descastados que forman Rogue One. Jyn Erso (Felicity Jones), Cassian Andor (Diego Luna), K-2SO (Alan Tudyk), Chirrut Îmwe (Donnie Yen) y Baze Malbus (Jiang Wen) se enfrentan al Imperio personificado en Orson Krennic y, sobre todo, Tarkin. Para ello intentan pedir ayuda a Shaw Guerrera. Tanto Tarkin como Shaw Guerrera tienen mucho que decir también en series como Star Wars: las guerras clon o Star Wars: la remesa mala.

(Fuente: Disney+)

La última generación de personajes trajo consigo a Rey (Daisy Ridley) que, como Luke y Anakin, venía de pasarlo fatal en un planeta que era básicamente un desierto. Con ella cruza su camino Finn (John Boyega), soldado de asalto rebelde al que seguía con bastante empeño su antigua Capitana, Phasma (personaje que no saben aprovechar ni en películas ni en series por más que le ponga voz la maravillosa Gwendoline Christie). Luego tenemos a Poe Dameron (Oscar Isaac), piloto de la resistencia con más encanto del que es justo que tenga alguien. Se enfrentan a la primera Orden encarnada en Kylo Ren (Adam Driver), que no es un Sith, pero como si lo fuera. Y como no podría ser de otra forma en Star Wars, este muchacho con problemas de control de la ira y traumas diversos tiene un señor mayor e inquietante manipulándolo desde la sombra: el líder Supremo Snoke (Andy Serkis).

Y, por último, pero no por eso menos importante, está Yoda. El gran maestro Jedi que es como el adorable Grogu pero más mayor. Se supone que es uno de los Jedi más sabios de la galaxia, pero no vamos a negar aquí que cuando se equivoca lo hace a lo grande.

(Fuente: Disney+)

Situándonos en la galaxia: planetas principales

Repasados los personajes centrales, ubiquémonos entonces en el espacio. Por un lado, tenemos los planetas que son muy míticos, pero en los que no querríamos poner un pie, empezando por Tatooine, planeta de origen tanto de Anakin como de Luke. Es en esencia un desierto iluminado por dos soles, con moradores de las arenas —básicamente gente con la que no quieres cruzarte— y jawas, chatarreros que intentarán desmontar tu nave en cuanto te alejes dos pasos. Está controlado por la mafia Hutt, que como hemos dicho tienen forma de babosa gigante y muy mala uva.

Muy similar es Jakku, el planeta de origen de Rey, protagonista de la nueva trilogía. J.J. Abrams copió y pegó la plantilla del Tatooine de la trilogía original, quitó un sol y pensó que no nos daríamos cuenta. Pero esto es una afirmación que aplica para casi todo el Episodio VII. Coruscant es la sede del Senado galáctico y el Concilio Jedi en los tiempos de la Antigua República y consiste en una ciudad gigante sin zonas verdes, luces de neón hasta donde alcanza la vista, rascacielos infinitos y un todo el aspecto de tener un tráfico terrible. Por mucho que sean naves espaciales en ese planeta los atascos tienen que ser inevitables.

También están los planetas cinematográficamente impresionantes, pero con sus pequeños problemas de habitabilidad. Mustafar es el escenario de una de las luchas más dramáticas de la saga, era la sede de la Federación de comercio y es un planeta de lava. Queda muy bien en pantalla, pero la sensación general de poner un pie allí debe ser similar a ponerte en el medio de una plaza sin sombra en Murcia a las dos de la tarde en pleno agosto. En el lado opuesto del espectro tenemos a Kamino, planeta de creación de los clones y en el que llueve continuamente. Dagobah es el satélite en que se esconde durante años Yoda, un pantano con pinta de tener más cantidad de reptiles de los que nos sentimos confortables pensando. Lo cual tiene sentido, dado que esa raza alienígena se alimenta de batracios.

Naboo, el planeta donde quieres irte de vacaciones (Fuente: Disney+)

Por último, están esos planetas que sabes que no existen, pero que de igual forma quieres visitar. En esta categoría colocaríamos a Naboo, planeta de origen de Padme y que rodaron en parte en Sevilla. Un vergel, con grandes mansiones, avenidas y lagos de agua centelleante. Kashyyyk lo conocemos solo en guerra, pero igualmente con su frondosa vegetación queda claro en seguida por qué los Wookies lo han elegido para ser su hogar. Endor no es un planeta, sino una luna, pero es hogar de los Ewoks, esos pequeños ositos alienígenas que tienen su punto caníbal, pero que son adorables de igual forma y que jugaron un papel fundamentar en la trilogía original.

En el lado trágico de la historia galáctica estaría el planeta de Alderaan, del que nunca llegamos a ver casi nada, porque lo conocemos directamente cuando lo destruyen. Sin embargo, eu valor simbólico en la saga es enorme.

Anakin y Obi-Wan tuvieron toda una crisis en su relación en Mustafar (Fuente: Disney+)

Muy bien, pero ¿en qué orden veo todo esto?

Nosotros recomendamos seguir un orden narrativo más que cronológico, aunque eso implique empezar por el Episodio I que no es lo mejor de la saga.  Así, el orden —quitando algunas que no son necesarias, ni tendrían el encanto suficiente para verlas pese a que van por libre— sería el siguiente:

  • Episodio I: La amenaza fantasma (1999)
  • Episodio II: El ataque de los clones (2002)
  • Lego Star Wars: The Yoda Chronicles (2013 a 2014)
  • Lego Star Wars: La amenaza de Padawan (2011)
  • The Clone Wars (2008 a 2014)
  • Star Wars: The Clone Wars (2002)
  • Star Wars: La remesa mala (2021)
  • Episodio III: La venganza de los Sith (2005)
  • Star Wars: Obi Wan Kenobi (sin fecha)
  • Han Solo (2018)
  • Star Wars Rebels (2014 a 2018)
  • Star Wars: Andor (2022)
  • Rogue One: una historia de Star Wars (2016)
  • Episodio IV: Una nueva esperanza (1977)
  • Star Wars: Especial de vacaciones (1978) – no canon
  • Lego Star Wars: The Empire Strikes Out (2012)
  • Episodio V: El imperio contraataca (1980)
  • La aventura de los ewoks‘ (1984) – No canon
  • La batalla del planeta de los Ewoks‘ (1985) – No Canon
  • Episodio VI: El retorno del Jedi (1983)
  • The Mandalorian (2019)
  • Star Wars: El libro de Bobba Fett (diciembre 2021)
  • Star Wars: Resistance (2018)
  • Lego Star Wars: The Resistance Rises (2016)
  • Episodio VII: El despertar de la fuerza (2016)
  • Episodio VIII: Los últimos Jedi (2017)
  • Episodio IX: El ascenso de Skywalker (2019)
  • Star Wars: Forces of Destiny (2017-2018)

Que no cunda el pánico, sabemos que es mucho. Pero si por cosas del universo tenéis una vida que os requiere cosas como comer, trabajar, socializar y no podéis permitiros el tiempo de verlo todo, esto es lo que no os podéis perder: Los Episodios I, II y III, así como los clásicos IV, V y VI son indispensables para entender la historia principal. Los Episodios VII, VIII y IX han levantado menos entusiasmos, pero aquí tenemos un TOC, así que no podemos dejar sin terminar el tríptico de los Skywalker. Eso en cuanto a películas.

En lo referente a la ficción para la pequeña pantalla, lo que no podéis perder es The Mandalorian, que se puede entender bastante bien por su cuenta, aunque si quieres disfrutar bien de los guiños a los fans, es mejor si te has visto antes las películas y, como mínimo, Star Wars: Las guerras clon y Star Wars: Rebels. Con esto ya serías uno con la Fuerza y convalidaría como Jedi.

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