Días atrás llegó a Netflix la película Máquina de guerra y ya se ubicó en el puesto uno de lo más visto en la plataforma. Se trata de un film de origen australiano dirigido por Patrick Hughes y protagonizado por Alan Ritchson, Dennis Quaid, Stephan James, Jai Courtney, entre otros.

Lo que empieza como la prueba final para entrar en la unidad de élite de los Rangers del Ejército de EE. UU. pronto se convierte en algo mucho peor. Un ejercicio de entrenamiento, un enemigo inesperado y una lucha brutal por sobrevivir cuando todo se descontrola”, reza la sinopsis oficial de esta pieza de acción y ciencia ficción.

¿Está basada en hechos reales?

Si bien el film no está basado en hechos reales, el director tomó aspectos realistas para hacer verosímil la historia. En diálogo con Military.com, Hughes reveló que se dedicó exhaustivamente a estudiar el entrenamiento, las exigencias y la filosofía de los Rangers del ejército estadounidense. “Contamos con asesores militares que eran ex Rangers, y trabajamos con el Departamento de Defensa y obtuvimos su aprobación. Logramos replicar la estructura fundamental del curso”, explicó.

En este trabajo, descubrieron que los Rangers no tienen como valor principal un cuerpo musculoso ni la resistencia física, sino otros que les permiten resistir en las situaciones más extremas. De hecho, contaron con ex Rangers para la instancia de preproducción, buscando que la película fuera exacta en la presentación de estos soldados: “Contábamos con un buen equipo para asegurarnos de que nuestras actuaciones fueran supervisadas y parecieran auténticas”.

Máquina de guerra está en Netflix
Máquina de guerra está en Netflix.

Drama y acción con una dosis sobrenatural

Si bien parte de los terrores que enfrentan los personajes pertenecen al mundo sobrenatural, el perfil del Ranger es la base de la creación de los personajes, por eso no solamente se trató de dirigir a los actores desde los postulados de la acción. “Gran parte del trabajo que realizamos juntos es muy técnico… Queremos que las reglas sean correctas. Queremos honrar a estos hombres y mujeres que sirven en todo el mundo”, agregó el director sobre su búsqueda.

Finalmente, las películas de acción también conformaron una fuerte influencia para crear el film y, por eso, Hughes asegura que su nuevo título podría compartir estantería en un videoclub ochentero con películas como Deliverance (1972). Por su parte, él alquilaría Depredador (1987), Alien (1979) y Aliens (1986), y así demuestra cómo el universo bélico, el del thriller y el de la ciencia ficción se combinan para derivar en Máquina de guerra.