El cine y su exhibición, tal como lo conocíamos, atraviesan un momento complejo desde hace varios años. Mientras las plataformas de streaming se llevan gran parte de la atención del público y de los derechos de distribución, aún hay muchos trabajadores del séptimo arte que bregan por la conservación de las salas y los estrenos en ellas.

Sobre esto habló Tom Rothman, presidente y director ejecutivo de Sony Motion Picture Group, en el marco de la CinemaCon. Como forma de incentivar al público a acudir a los cines, propuso acortar los tráilers que se proyectan antes de la película elegidaasí como también los spots publicitarios: “Dejen de depender de la publicidad”, expresó con contundencia.

Según su punto de vista, los espectadores “ni siquiera ven los tráilers” y, como ya conocen el mecanismo de exhibición, llegan más tarde para ahorrarse el tiempo de publicidades y teasers, lo que los convierte en “atracciones desperdiciadas”. Desde su conocimiento de la industria, Rothman sugirió: “Eliminen la publicidad interminable y acorten sustancialmente los largos pre-shows”.

Hay que ampliar los plazos de proyección

En la misma línea, el director de Sony instó a productores y distribuidores a que los films permanezcan más tiempo en cartelera y no estén tan rápidamente disponibles en plataformas de streaming. De este modo, el público volvería a elegir el cine como primera opción para los estrenos: “Hay que ampliar los plazos de proyección. Sí, incluso si eso significa que no se pueden proyectar todas las películas”, agregó.

En este sentido, vale señalar que, cuando se trata de ciertas películas, Netflix suele estrenarlas durante pocos días en cines y luego las incorpora rápidamente a su catálogo. Lo mismo sucede con los films producidos por Disney+ y Prime Video, mientras que otros estrenos ni siquiera pasan por salas y se lanzan de forma exclusiva en servicios de streaming.

En otro análisis sobre la actualidad del cine como industria y como arte, Rothman escribió en The New York Times acerca de la abundancia de secuelas, remakes y biopics que pueblan las salas por encima de historias originales y novedosas: “A pesar del éxito de las películas basadas en propiedades intelectuales ya existentes, la originalidad es esencial para el cine. Ni las salas ni el arte cinematográfico en sí pueden sobrevivir sin al menos algo de originalidad. Al fin y al cabo, no se puede hacer una secuela de la nada”.